Reconstruir la mano de obra de albañilería - Guía de albañilería
Reconstruir la mano de obra de albañilería

Reconstruir la mano de obra de albañilería

Por Jim Cook

Buenos salarios. Excelentes prospectos de empleo. Oportunidades de ganar dinero mientras recibe capacitación.

Los empleos de albañilería ofrecen un pase directo a la clase media para los trabajadores, además de la oportunidad de ver resultados reales y tangibles del trabajo diario. Los patrones están batallando para encontrar mamposteros, y una creciente demanda de nuevas construcciones está ejerciendo mayor presión en la industria para que se recluten y capaciten a nuevos trabajadores. Para reconstruir la mano de obra de albañilería, la industria debe luchar contra años de negligencia del estado con respecto a los programas de carreras técnicas, así como una predisposición social en contra de la mano de obra calificada en la industria de la construcción.

La renovada inversión en los programas de carreras técnicas en las escuelas secundarias y preparatorias, los esfuerzos hechos por los contratistas y la mano de obra organizada están trabajando para atender la falta de mano de obra de albañilería, pero el reto que representan años de reclutamiento a la baja es alto.

Jocquette Carroll, instructor de albañilería en el Centro de Tecnología Dothan, dando clase a James Ward (izq.) y Korbyn Jef.

Jocquette Carroll, instructor de albañilería en el Centro de Tecnología Dothan, dando clase a James Ward (izq.) y Korbyn Jef.

Demanda en aumento, reducción en las opciones de mano de obra

La industria de la construcción tiene una necesidad urgente de una mayor cantidad de albañiles capacitados. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas de Trabajo (BLS), se espera que el empleo para albañiles crezca en 12 por ciento, lo que sumaría 34,500 empleos entre 2016 y 2026. El crecimiento en la industria se ha visto impulsado por la construcción que se requiere para cumplir con las necesidades de una población que va en aumento.

La cantidad de nuevos albañiles que entran al mercado no es suficiente para cumplir con esta demanda; de hecho, ni siquiera puede satisfacer la demanda actual. Los contratistas de albañilería están teniendo problemas para ocupar las vacantes de trabajo disponibles y el retiro de los Baby Boomers está acentuando el problema ya que esta generación representa un amplio segmento de la actual mano de obra de albañilería.

“La edad promedio de un mampostero es de 54 años”, dice Jay Smith, presidente del Sindicato Local de Albañiles 8 del Sureste.

La escasez de mamposteros es parte de una mayor falta de mano de obra capacitada en construcción a nivel nacional. Un estudio de 2015 realizado por los Contratistas Asociados Generales de Estados Unidos encontró que casi 80 por ciento de los negocios que analizó la organización estaban teniendo problemas para encontrar trabajadores capacitados. En el estudio, 55 por ciento de los contratistas de albañilería declaró tener problemas para ocupar puestos de trabajo.

De acuerdo con la BLS, la media de salarios para trabajadores de la industria de la albañilería en los Estados Unidos es de $41,330 al año, y el privilegiado 10% por ciento de trabajadores percibe aproximadamente $74,310 al año o más. Los albañiles que trabajan con piedra y bloques perciben la media más alta de salarios de los trabajadores en la industria de la albañilería: aproximadamente $49,250. La mayor parte de los programas de capacitación en albañilería permite que los estudiantes se conviertan en trabajadores capacitados en dos años o menos, y algunos de ellos ofrecen oportunidades laborales a estudiantes mientras están en proceso de formación.

Con un buen salario de por medio, una forma rápida de convertirse en trabajador calificado y prospectos laborales vastos, la albañilería debiera ser una carrera profesional atractiva para muchos trabajadores jóvenes. Los años de financiamiento decreciente en los programas para aprendices de albañilería ocasionado por un mayor enfoque hacia los cursos preparatorios para las universidades también han reducido la cantidad de estudiantes de preparatoria que están expuestos a este oficio. La Gran Recesión también ha obligado a varios trabajadores calificados a salir de la industria de la construcción, y muchos de ellos no van a regresar ya que han encontrado otras oportunidades.

También se tiene que considerar el hecho de que la albañilería no es para todos. El oficio exige disciplina mental, fuerza física y resistencia que no tiene cualquier persona.

“La albañilería es una profesión muy lucrativa, pero también es un oficio que exige trabajo muy intenso”, dice Steve Mitchell, fundador de la Escuela de Mampostería de Maine.

La Universidad Comunitaria de Cuyahoga, ubicada en Ohio, formó una alianza con el Sindicato Local de Mamposteros 5 para ofrecer un programa de estancias para aprendices de mamposteros.Inicio a una edad temprana

Después de pasar varios años como contratista de albañilería y ser profesor de albañilería en escuelas públicas, Mitchell creó la Escuela de Mampostería de Maine en el año 2005. El programa pos-secundario privado ofrece un programa general en albañilería de nueve meses y un programa de nueve meses en mampostería restaurativa. El programa restaurativo enseña habilidades especializadas en proyectos de restauración de mampostería que involucran edificios históricos, una habilidad demandada en el noreste del país.

Mitchell comenta que empezó el programa debido a la frustración que sentía por la falta de inversión en los programas de carreras técnicas que se tenían en el sistema de educación pública. Mitchell dice que muchos estudiantes podrían verse beneficiados por la capacitación en los oficios de construcción y albañilería, pero esas oportunidades han sido escasas durante muchos años en la educación pública. Mitchell dice que los cambios sociales y un declive en las reparaciones de casas también han contribuido a la deserción de estudiantes que se interesan en trabajos relacionados con la construcción.

“Antes los papás pasaban tiempo con sus hijos durante los fines de semana trabajando en proyectos para el hogar”, comenta. “Los niños de ahora no lo hacen. Cuando visito algunas escuelas, casi 75 por ciento de los niños no sabía cómo usar un martillo para poner un clavo”.

La Escuela de Mampostería de Maine capacita a muchos estudiantes cada año, pero Mitchell tiene la esperanza de que el programa siga creciendo. Mitchell menciona que sus estudiantes pueden encontrar un empleo rápidamente después de su graduación.

“Si eres un estudiante de excelencia, puedes hacerte de una camioneta pickup y empezar tu propio negocio de albañilería residencial”, dice. “Mis estudiantes que no son tan destacados tienen que trabajar para otro contratista de albañilería durante un tiempo”.

Chandler Ellis, de Vienna, Maine, está inscrito actualmente en la Escuela de Mampostería de Maine. Ellis, de 19 años, se inscribió al programa justo después de terminar la preparatoria.

“Yo soy un firme partidario de aprender un oficio”, comenta. “Pienso que es importante tener una habilidad. La albañilería me resultaba atractiva porque combina habilidades prácticas y creativas”.

Ellis está aprovechando las oportunidades laborales que ofrece la escuela, ganando $18 por hora mientras aprende en el trabajo. Actualmente, Elli está inscrito en el programa de mampostería restaurativa de la escuela.

“Realmente sé apreciar la importancia que tiene la historia y pienso que puedo marcar la diferencia al ayudar en edificios de 200 y 300 años. Se tiene un gran sentido de orgullo al hacerlo”.

Mitchell comenta que su programa y los programas de carreras técnicas renacientes en la preparatoria ayudarán a engrosar las filas de los albañiles, pero si la industria realmente busca reclutar a una nueva generación de albañiles, tiene que extender su alcance para así llegar a los estudiantes más jóvenes.

Mitchell realiza talleres cortos en escuelas primarias y secundarias en Maine. Mitchel pasa casi una semana en cada escuela, donde enseña a los estudiantes los aspectos básicos de la albañilería. Mitchell menciona que la escuela secundaria es el momento perfecto para ayudar a que los estudiantes empiecen a interesarse en la albañilería.

“Los estudiantes de sexto hasta octavo grado aún tienen el interés de construir cosas”, dice. “Es ahí donde tenemos que empezar a dar impulso”.

Declive y resurgimiento de la formación en carreras técnicas

En el pasado, los programas de carreras técnicas recibían un apoyo gubernamental importante. Los primeros programas vocacionales con financiamiento federal fueron aprobados en 1917, años antes de que cada uno de los estados declarara que la educación de los niños tenía un carácter obligatorio. En la década de los 80, los programas de carreras técnicas empezaron a experimentar un declive ya que los estados se enfocaron más en preparar a los estudiantes para su entrada a la universidad. Los estados aumentaron la cantidad de cursos académicos de tronco común con carácter obligatorio para los estudiantes y recortó el financiamiento destinado a los programas de carreras técnicas. También apareció un estigma social en contra los programas de carreras técnicas ya que los educadores y la cultura popular reforzaron la idea de que una carrera universitaria de cuatro años era la única alternativa que tenían los estudiantes para ser prósperos.

Estos cambios tuvieron un efecto negativo en los programas de carreras técnicas de preparatoria. Entre los años 1990 y 2009, la cantidad de créditos de carreras técnicas que reciben los estudiantes de preparatoria en los Estados Unidos se redujo 14 por ciento, según indica el Instituto Brookings.

Sin embargo, el panorama empezó a cambiar ya que los legisladores han visto que existen empleos bien pagados con vacantes disponibles para mano de obra calificada y están cambiando las prioridades para cerrar esa brecha. En 2015, 39 estados aprobaron 125 leyes nuevas destinadas a reimpulsar sus programas de carreras técnicas. Montana duplicó su financiamiento de programas de carreras técnicas de preparatoria mientras que Nevada triplicó su presupuesto estatal para estos programas.

Jocquette Carroll es instructor de albañilería en el Centro Técnico Dothan, un centro de carreras técnicas localizado en Dothan, Alabama. El programa de Carroll es uno de los tantos programas de albañilería que tiene el estado. Carroll dice que, después de varios años de declive, el estado está empezando a invertir más en los programas de carreras técnicas.

“Alabama ha estado impulsando más financiamiento en los oficios de construcción”, comenta. “Estamos más adelantados que algunos otros estados en términos de albañilería, pero hay otros que están más avanzados que nosotros. Carolina del Norte y Virginia están impulsando la albañilería”.

La educación en carreras técnicas puede tener un gran impacto en las oportunidades laborales de los estudiantes. Un estudio de una muestra nacional representativa de jóvenes entre 12 y 17 años que empezó en 1997 y que sigue dando seguimiento a este grupo de estudio, descubrió que la participación en educación en carreras técnicas está vinculada con mayores ingresos. El estudio demostró que los estudiantes que tomaron un curso de nivel superior en programas de carreras técnicas tienden a percibir mayores ingresos.

Carroll menciona que tiene una amplia gama de estudiantes en sus clases, incluyendo estudiantes universitarios y aspirantes universitarios.

Torreon Underwood toma cursos académicos de mención honorífica y está inscrito en la clase de albañilería de Carroll. Underwood planea entrar a la universidad, pero dice que quería aprender habilidades de albañilería como una segunda opción de carrera.

“No quiero ser el tipo de persona que tiene que preocuparse por cómo va a ganarse la vida”, dice.

James Ward, que también es estudiante de DTC, planea seguir una carrera en el mundo de la albañilería. Ward menciona que, sin ese programa, es probable que jamás hubiera considerado la albañilería como una carrera.

“Pienso que es una buena experiencia”, dice. “Estoy aprendiendo nuevas formas de construcción y la forma de calcular la distancia entre bloques. Es una buena oportunidad”.

Los estudiantes del programa de Carroll pueden recibir una Certificación del Centro Nacional de Educación e Investigación en Construcción. Carroll comenta que los estudiantes que terminan su programa están listos para aumentar la mano de obra de albañilería haciendo trabajos  básicos, donde pueden empezar ganando entre $15 y $25 por hora, un buen salario inicial en el área. Carroll menciona que la posibilidad de ganar un buen salario inicial justo después de salir de la preparatoria es algo que resulta atractivo para sus estudiantes.

“Hemos visto un aumento en la cantidad de estudiantes que asisten a mi clase”, dice. “Tengo aproximadamente 42 estudiantes y la mitad de ellos es de mención honorífica”.

Mano de obra organizada y las universidades comunitarias

Los sindicatos de mano de obra y las universidades comunitarias también están jugando un papel importante en la formación de nuevos trabajadores calificados para la profesión de albañil. La mano de obra organizada ha expresado su interés en volver a restituir sus filas para así permitir que los sindicatos continúen ofreciendo a los contratistas y a las empresas de construcción un grupo confiable de mano de obra de albañilería calificada.

En la imagen se ve a Stephen (Mitch) Mitchell, fundador e instructor de la Escuela de Mampostería de Maine.

En la imagen se ve a Stephen (Mitch) Mitchell, fundador e instructor de la Escuela de Mampostería de Maine.

Muchos de los programas de universidades comunitarias colaboran con los sindicatos de mano de obra para ofrecer capacitación a estudiantes. En Ohio, la Universidad Comunitaria de Cuyahoga formó una alianza con el Sindicato Local de Mamposteros 5 para ofrecer un programa de estancias para aprendices de mamposteros. El programa ha estado activo desde 1997 y tiene a 150 aprendices inscritos por año. Los estudiantes asisten a clases generales en la universidad y toman clases técnicas en un centro externo que administra el sindicato.

El programa de la Universidad Comunitaria de Cuyahoga prepara a los estudiantes para que obtengan un grado de técnico en mampostería y oficios afines, así como un estatus de jornaleros en albañilería. Los funcionarios de la universidad dicen que el programa ofrece excelentes prospectos de carrera a los estudiantes, y que la alianza que se dio entre el sindicato y la universidad garantiza que los estudiantes reciban la educación académica y práctica que necesitan para tener éxito.

“La demanda de albañiles en la región noroeste de Ohio y en el estado en general es buena ya que todos los aprendices y jornaleros están trabajando”, dice John Horton, gerente de relaciones públicas de la Universidad Comunitaria de Cuyahoga. “El panorama de empleo continuo es bueno para los próximos trimestres, de acuerdo con las personas que forman parte de la industria”.

La participación del sindicato no es tan amplia como era en años anteriores; la política pública y los cambios sociales han provocado una reducción en su número de agremiados. Ed Navarro, director de la región sur del Sindicato Internacional de Mamposteros, dice que eso está provocando un problema para los contratistas y las empresas de construcción, quienes bien podrían encontrar jornaleros, pero no siempre podrán encontrar a aquellos que sean calificados.

“La capacitación del sindicato siempre ha sido la mejor opción”, dice Navarro.

La mercadotecnia es fundamental en los esfuerzos de los sindicatos y las instituciones educativas para reclutar a nuevos talentos. Bob Arnold es el director nacional de estancias para aprendices y capacitación de la Fundación Internacional de Capacitación y Educación en Albañilería, que ofrece capacitación, certificaciones y educación continua a los miembros del Sindicato Internacional de Mamposteros y Trabajadores Especializados Aliados. Arnold menciona que conocer gente joven en el lugar donde estén (llegando a ellos usando los medios con los que están familiarizados) es importante para reclutar a nuevos trabajadores. Arnold menciona que su organización ha aumentado sus esfuerzos de mercadotecnia en línea y han hecho énfasis en el aspecto colaborativo de la albañilería entre los millenials y los estudiantes más jóvenes, quienes tienden a trabajar más en equipo que las generaciones anteriores.

“Tratamos de hacer énfasis en que eres parte del equipo y que estás construyendo algo tangible de lo que puedes sentirte orgulloso”, dice Arnold.

La industria privada, las instituciones de educación pública y los sindicatos están contribuyendo en los esfuerzos de reabastecer la mano de obra de albañilería y estos esfuerzos están dando frutos. El apoyo continuo en los esfuerzos de reclutamiento y capacitación es crítico ya que la industria se enfrenta a un plazo inminente y un reto difícil.

“En los próximos 5 a 10 años, vamos a tener que sustituir el 40 por ciento de la la mano de obra de albañilería”, dice Smith.

Jim Cook es un escritor independiente con residencia en Dothan, Alabama.


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