A correr la voz sobre la albañilería - Guía de albañilería

A correr la voz sobre la albañilería

Paul CantarellaPor Paul Cantarella

Hace unas semanas, recibí un mensaje de un antiguo vecino que vivía a unas calles de mí cuando éramos niños. Algunas veces, cuando veo un código fuera de mi área al finalizar el día en mi celular del trabajo, sé que hay un 50 por ciento de probabilidades de que se trate de un ven-dedor. Me la jugué y no contesté.

Este amigo estaba llamando para pedirme ayuda mostrándole a su hijo lo que significa realmente trabajar con las manos. Me dijo que su hijo tenía 21 años y que había decidido que la universidad no era el camino que quería seguir. Como lo desearía cualquier padre amoroso, su deseo es que su hijo salga al mundo real para ver cómo sería comenzar a trabajar en un oficio. Parecía encontrarse en una encrucijada en cuanto a cómo darle a su hijo una probadita de la industria de la construcción.

Tras escuchar el mensaje, me senté en mi oficina pensando cómo podría ayudar. Entre más lo pensaba, más me daba cuenta de que no tenía una buena solución a su dilema. Comencé a darle vueltas a todo esto en mi cabeza. ¿Cómo expones a alguien al oficio de la albañilería?

Todos los proyectos de construcción en los que trabajamos requieren trabajadores con tarjetas OSHA 10. Y la mayoría de las compañías aseguradoras probablemente no sabrían qué responder si usted llamara y preguntara si un trabajador invitado estaría cubierto bajo el mismo seguro si algo llegara a pasar. Tratar de que alguien entre a una obra de construcción sólo para darse una vuelta y verla no es una tarea fácil. Otra opción sería suscribir a la persona en la escuela de aprendices BAC, pero eso sería comprometerse a algo muy grande sin siquiera haberlo probado.

El año pasado, tuvimos nuestra primera feria del trabajo. Estábamos nerviosos y no sabíamos cómo saldrían las cosas. Trajimos a uno de nuestros albañiles más jóvenes que acababa de terminar su curso de formación y ya estaba trabajando con nosotros mejorando día a día. Pusimos un pequeño banco de trabajo, mezclamos un poco de mortero y dejamos que los chicos colocaran unos cuantos ladrillos.

Para nuestra sorpresa, muchos de los chicos intentaron poner ladrillos. Esto realmente nos abrió los ojos a la idea de que las nuevas generaciones no están expuestas a nuestro oficio. Lo triste es que realmente necesitamos chicos que comiencen cuando son más jóvenes. Sentí que el grupo de chicos más jóvenes parecía más interesado en hablar sobre las cosas que podrían hacer cuando salieran de la escuela. La mayoría de los estudiantes del doceavo año, para ese punto, probablemente ya tomaron la decisión sobre el camino que quieren tomar. Creo que la mayoría de nosotros se está dando cuenta de esto y estamos intentando involucrar a los chicos a una edad más temprana.

Estamos pensando en añadir otra feria del trabajo este año. Tenemos ya demasiadas cosas qué hacer, pero si nadie hace nada, no tendremos trabajadores para mantener abiertas nuestras puertas. He escuchado a algunos contratistas hablar sobre la adopción de una escuela vocacional e intentar retener una clase. Esto parece una gran idea que estamos explorando.

También sé que yo podría hacer un mejor trabajo promoviendo el oficio. Yo solía decir el dicho, “No soy más que un tonto albañil”. Era la línea que usaba mi padre cuando yo era niño y alguien le preguntaba algo que no estaba relacionado con la albañilería, pero aun así querían su opinión. No hace falta decir que he sacado ese dicho de mi repertorio.

Han pasado tres semanas desde esa llamada y aún no tengo una respuesta que me haga feliz. Mi mejor solución será ir a la compañía de material de albañilería y tomar algunos nombres de su tablero de anuncios (la mayoría de los lugares tienen tarjetas de presentación de albañiles locales que buscan clientes) e intentar darle una probada del oficio de esa forma. Luego podrá decidir si ese es el camino que quiere tomar en la vida. Por mi parte, tengo que encontrar la manera de cerrar esa laguna legal para que la gente interesada en trabajar con sus manos pueda exponerse más fácilmente a nuestro oficio. A trabajar y recuerden que la seguridad es primero.

Paul Cantarella Jr. es el presidente de Cantarella & Son Inc./Corporate Secretary C&S Co. Inc. y vicepresidente de East Coast Air Barrier & Restoration, con oficinas en Pittsfield, Massachusetts. También es el Presidente de la MCAA del estado de Massachusetts y miembro de los comités South of 40 y de Seguridad.


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